Lo que la dirección decide no siempre es lo que se entiende.
Trabajamos esa distancia. Diseño de comunicación corporativa en tres frentes: lo que una compañía le dice a su gente, lo que muestra ante sus públicos externos y lo que vende.
Un sistema sirve cuando alguien lo usa
sin preguntarnos.
Casi ningún encargo que nos llega es un problema de estética. Es un manual que nadie abre, una campaña que no baja de la oficina a la operación, una plantilla de correo que se rompe en Outlook, un informe de 180 páginas que el consejo no lee. Ahí trabajamos: en que la decisión llegue completa a quien tiene que actuar sobre ella.
Trabajo publicado
Por dentro, por fuera y en el mercado, con la misma lógica.
Que la estrategia y la cultura lleguen completas a toda la organización, del comité a la operación.
↗Que la compañía se explique con solvencia ante quien la evalúa: consejo, reguladores, inversión, comunidad.
↗Que la campaña venda sin desordenar la marca que la sostiene.
↗Cuatro fases, y en ninguna se avanza a ciegas
Revisamos lo que circula de verdad y hablamos con quien produce y aprueba las piezas.
Definimos qué debe comunicar cada pieza, a quién y por qué canal. Lo que queda cerrado, queda cerrado.
Exploración a fondo de dos rutas, no seis bocetos. Ejecución hasta el archivo final.
Documentación operativa, plantillas y acompañamiento al equipo que lo hereda.