Veinte años, dieciséis de ellos adentro.
NANO es el estudio de Mariano González, diseñador de comunicación corporativa. Antes de estar de este lado de la mesa estuvo dieciséis años del otro: como responsable de la comunicación visual de una multinacional de telecomunicaciones en Colombia. Lo que trae al encargo, antes que una propuesta gráfica, es eso: comités, ciclos de aprobación y la distancia entre lo que se aprueba y lo que termina implementándose.
La estructura es corta a propósito. La dirección de arte y la relación con el cliente no se delegan. Para cada proyecto se suma la especialidad que haga falta (ilustración técnica, motion, desarrollo front, producción) con colaboradores que ya han trabajado juntos antes. Quien presenta el proyecto es quien lo ejecuta.
Si una pieza no se puede producir en las condiciones reales del cliente, no está terminada.
Un buen sistema reduce el número de preguntas que alguien debe hacer para aplicarlo.
No decoramos cifras. La infografía existe para que se entiendan, no para que impresionen.
Entregamos documentación y formación para que el cliente no vuelva por obligación.
Aportamos el criterio de qué comunicar y respondemos por la ejecución hasta el último archivo.
De dónde salen las decisiones que tomamos.
Las cifras siguientes corresponden a 2025, último año completo de Mariano González como responsable de comunicación visual en Tigo. No describen la operación actual del estudio: describen el tamaño de organización en el que se formó su criterio.
Cifras de Tigo Colombia, 2025. Estimaciones internas de audiencia, no datos auditados.
Alfabeto Modular en Papel
Veintiséis letras construidas con un mismo sistema de plegado. Cada carácter se dibujó primero en vector (planos, ángulos de doblez, comportamiento de la luz) y después se llevó al papel.
Está aquí porque es el mismo criterio del trabajo por encargo: un sistema con reglas claras, sostenido hasta el archivo final. El reto no fue dibujar las letras, sino que el resultado vectorial resistiera la física del papel.